Las criptomonedas: entre la fragilidad de las RS y el impacto ambiental

No es secreto que la economía del mundo siempre está cambiando y es una apuesta de alto riesgo, sobretodo cuando no eres una persona experta en el área. Se han experimentado altas y bajas en la economía, como fue la caída de la bolsa de Wall Street en 1929, la crisis económica de México en 1994, la crisis financiera del 2008 o la recesión que hemos vivido recientemente por la pandemia de COVID-19. A pesar de esto, se siguen introduciendo innovaciones en la economía. Actualmente se ha diseñado una nueva divisa, la criptomoneda, que en esencia es dinero digital. Presentando consigo una nueva forma de inversión y un nuevo paisaje tanto para inversionistas como para las empresas.
La primera criptomoneda fue creada en 2008 bajo el nombre de Bitcoin, que comenzó a operar en 2009. A partir de aquí empezaron a originarse más criptomonedas con nombres diversos, popularizándose la inversión de divisas digitales. Como todo nuevo proyecto presenta inestabilidad o, en términos técnicos, volatilidad como lo hemos podido presenciar en este año. Salvo que dicha volatilidad actualmente ha tenido su origen en mayor medida por las redes sociales (RS). Sí, en efecto, hoy en día las redes sociales pueden afectar este mercado digital si la persona, correcta o incorrecta, publica un post o twittea.
En esta ocasión nos referiremos a Elon Musk, CEO de Tesla Motors, a él se le debe de agradecer el auge de la criptomoneda al inicio de este año, tras agregar en la bibliografía de su Twitter #bitcoin. Este cambio tan mínimo hizo que el valor del bitcoin aumentara un 20% y todavía afectó en mayor medida cuando se anunció que Tesla adquiriría Bitcoins por un valor de $1.5 mil millones de dólares, ocasionando así un incremento diario del 16%. Sin embargo, al tener gran influencia en este campo, Musk al twittear que Tesla ya no compraría más Bitcoins por su impacto ecológico, del cual hablaremos más adelante, ocasionó un decremento de casi el 40% del valor de las criptomonedas, afectando a miles de personas que habían invertido no solo en Bitcoin pero en otras criptomonedas. (basados en datos recopilados de The Wall Street Journal )
Aunque si es pertinente indicar que el tweet de Musk no fue la única razón por la cual cayó esta criptomoneda, en muchos artículos se apunta a su tweet como una de las razones más visibles. Es impresionante cómo una persona con tal poder económico y de influencia social llega a afectar un mercado como el de las criptomonedas. Esto nos permite, de igual forma, ver que el papel de las redes sociales no es solo para socializar o pasar el rato, sino como una plataforma de amplificación de mensajes que afecta el entorno económico del mundo.
Por otra parte, tenemos el impacto negativo que las criptomoneadas tienen en el medio ambiente. Al leer sobre este tema tengo que aceptar que me sorprendió mucho ya que, no hubiera pensado que algo tan banal tuviera un impacto relevante en el ambiente. La prestigiosa Universidad de Cambridge ha realizado un estudio en el cual plantea que el mining de las criptomonedas utiliza más energía eléctrica en un año que Suecia, Argentina u Holanda. Este impacto se debe al hardware requerido para poder llevar a cabo el proceso de mining, el cual funciona 24/7. Aun cuando se pueda regular siguen existiendo centros de mining clandestinos los cuales se suelen ubicar en ciudades en donde la electricidad es barata, al ser clandestinas son menos susceptibles de regular. Pero el consumo eléctrico conlleva a la generación de una huella de carbono importante. A lo que me surge la pregunta: ¿es justificable un consumo eléctrico y emisiones de carbono tan elevado para la transacción de divisas digitales?
Sin duda las criptomonedas es un tema nuevo y muy interesante, ha creado un nuevo mercado que ha llamado la atención y generado interés entre inversionistas y empresas. Pero debemos de ver que consigo traen consecuencias negativas como es el impacto ambiental y nuevas formas de estafas, como fue el caso de OneCoin. Lo que es seguro es que seremos testigos del desarrollo de este tipo de divisa digital, y podremos ser testigos si realmente será el futuro del mercado financiero y si existe la capacidad de aminorar el impacto ambiental.




Wow, lo del impacto ambiental no lo sabía. Es muy interesante.