UDLAP: una casa de estudios violentada por intereses particulares

Para las personas que no lo saben, soy estudiante de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), he estado al pendiente de cualquier actualización acerca de mis estudios por el último año y medio; checando los correos y comunicados para saber si regresaría a clases presenciales o si seguiría en línea como cualquier otra persona que ha tenido que continuar o comenzar sus estudios durante la pandemia. Sin embargo, nunca pensé que pasaría algo más extraño que una pandemia durante mi vida universitaria, eso sucedió el martes 29 de junio cuando me levanté y al meterme a Whatsapp vi todas las capturas de tweets, artículos, encabezados y fotos de como mi universidad había sido tomada haciendo uso de la fuerza pública a través de la policía estatal.
Al principio me encontraba muy confundida, como muchas otras personas no sabía lo que estaba pasando ni porqué la UDLAP había sido tomada de un día para otro. Poco a poco fui leyendo artículos, hablando con amigas y leyendo conversaciones de grupos con estudiantes de la UDLAP. Me empecé a enterar de todo el juicio que estaba sucediendo por los últimos años entre la familia Jenkins, y por fin me enteré que la policía había ido al campus de la UDLAP para poder hacer el cambio del patronato.
Aún al saber todo este “chisme” la forma en que se hizo la toma fue de carácter ilegal e irresponsable. La policía sacó a la comunidad universitaria que se encontraba en campus ansiosa por empezar Verano II de manera híbrida, amenazando al personal con cárcel si no salía del campus y haciendo que estudiantes, la mayoría foráneos, salieran de sus dormitorios sin previo aviso. No respetaron las medidas de salud impuestas en el campus por la Secretaría de Salud. En las fotos y videos se puede ver a la policía con armas de alto calibre para llevar a cabo el acto ilegal, fue impactante ver a una casa de estudios siendo violentada de esa manera. No sólo esto, sino que se violó el estado de derecho, debido a que la Universidad había obtenido un amparo a nivel Federal para que esto no sucediera, pero al parecer esto no fue de mucha importancia para el gobierno estatal. Poniendo en peligro la integridad de la comunidad universitaria que estaba presente.
No fui la única estudiante que se sintió indignada, ya que muchxs alumnxs empezaron a alzar la voz de forma virtual. Publicando tweets usando el hashtag #YoSoyUdlap o #SomosUdlap para poder vocalizar su inconformidad, al igual que la creación de posts en Instagram explicando lo sucedido, creación de videos por parte del cuerpo estudiantil y hasta una manifestación pacífica. Esta última me hizo mucho ruido ya que muchas personas querían ser parte de la manifestación, aunque se estaba alentando a que no fueran partícipes ya que no se quería un suceso parecido al del ’68 principalmente por la presencia de los cuerpos policíacos con armas de alto poder. Es decir, vivimos en un país donde el cuerpo policíaco es visto como una amenaza para la integridad de las personas y no como una institución que debe mantener el orden, la seguridad pública y la salvaguarda de la sociedad civil. Se ha utilizado como un medio de represión y de la salvaguarda de intereses privados de integrantes del actual gobierno.
Ahora lxs alumnxs de esta universidad no nos debemos preocupar si regresamos a clases híbridas por la pandemia de la COVID-19, nuestra preocupación ahora es que en agosto la escuela esté liberada de esta toma ilegal. Desafortunadamente, el Verano II tuvo que regresar a modalidad en línea por el bien de lxs estudiantes, personal docente y administrativo. Esto ha creado aun más incertidumbre en la comunidad universitaria, así como descontento con el gobierno del Estado de Puebla y la forma en la que se llevó a cabo el cambio de patronato.
Al final, estamos presenciando un juicio legal siendo llevado a cabo de una manera ilegal. Espero que esto se resuelva de la manera correcta y rápida, y que las voces de lxs estudiantes sean escuchadas por el gobierno de Puebla. Ustedes también pueden ayudar usando su voz con los hashtags #YoSoyUdlap o #SomosUdlap con la finalidad que las personas involucradas no queden impunes.




Es indignante el proceder del gobernador, doblegándose a lo que Gertz Manero le indique. Lo peor es que, cómo bien señalas, es el uso de la fuerza pública aún teniendo un amparo de un juez federal. Esperemos que todo se resuelva conforme a derecho y, que este gobierno, demuestre el cambio.